¿por qué usted no debe memorizar el cuerpo de su discurso o presentación

En un taller que tenía en Toronto, uno de los participantes procedieron a entregar parte de una rutina, memorizada presentación persuasiva. Este hombre, que voy a llamar a Bill, nos dijo que era un “profesional” del altavoz y que sus presentaciones duró 90 minutos. Por suerte para nosotros, él sólo se le permitió hablar durante 8-9 minutos, sin embargo, le tomó sólo 5 minutos de su guión memorizado para la atención del grupo a comenzar a desaparecer, ya que sus ojos vidriosos.

¿Qué era tan interesante acerca de la entrega de Bill fue que en un momento, se olvidó una palabra. Luego miró hacia el techo, tratando de captar la palabra. Fue en ese momento, y sólo en ese momento, que sonaba y se veía natural.

Si usted memorice su presentación o su discurso, que están obligados por la palabra de memoria. Hablar en público tiene como uno de sus dos términos fundamentales, el hablar palabra. La premisa es que usted debe hablar con su público, no a ellos. Si usted entrega un guión aprendido de memoria, no se está hablando o comunicarse con sus oyentes, que está realizando. En ese sentido, están actuando.

La dificultad con la memorización es doble:

1. Si se olvida de donde usted está, usted tendrá muchas más dificultades para recuperar sus pensamientos. Con la memorización, hay un proceso de pensamiento diferente complicado que en el discurso en torno a las notas, una presentación de PowerPoint o diapositivas. En esta última, que ha viñetas que apunta en la dirección correcta. Si se le olvida dónde está cuando toca el piano, por ejemplo, es muy posible que sus dedos seguirá desempeñando incluso si su mente se queda en blanco. Esto sólo ocurre, sin embargo, no sé si la selección musical dentro y por fuera. ¿Por qué lo mismo no es cierto para la memorización en el discurso, sin embargo, se debe a que las palabras no salen de su boca, si se le ha olvidado lo que viene después.

2. El otro problema con la memorización es que no suena natural. Su entrega es muy similar a la de las personas que te llaman por teléfono telesales con su guión aprendido de memoria, tratando de venderte algo. Lo que es fascinante acerca de su enfoque es que no tienen ningún deseo de comunicarse con usted. Su función consiste en escupir un montón de palabras, tratando de obligarlo a escuchar ni una sola vez y mostrar interés en su respuesta. Para poner fin cortésmente la conversación es casi imposible, y, a veces, la única manera de decirles que no te interesa es para colgar. Lo mismo está sucediendo con la entrega del discurso memorizado o presentación. No permitir su conocimiento de la reacción de su audiencia en su caso.

Hay momentos en que la memorización es una necesidad en el discurso público. El cuerpo de su discurso o presentación no es uno de ellos.